$1.195

3 cuotas sin interés de $398,33
Ver medios de pago
Entregas para el CP: Cambiar CP
Medios de envío
Descripción

No hay politica sin una politica sobre la memoria. Y mas aun en un pais como la Argentina, marcado por los enfrentamientos politicos. Pero la memoria tambien tiene un su propio abuso; pues nunca es neutra. En este libro Jorge Jinkis piensa este fenomeno, y se pregunta cual puede ser el equilibrio para que una politica de la memoria que mantenga presente la violencia del pasado, pero que a su vez no genere sus propia violencia. 

Como Michel Foucault decia del hombre, cabe afirmar que la memoria, como espacio politico, es una invencion reciente. A primera vista, es uno de los efectos del exterminio nazi. Como la historia no suele ser tan directa y tajante, es seguro que una genealogia mas atenta encuentra multiples atisbos de su origen antes que eso. Se puede conjeturar que la memoria politica es una respuesta (no necesariamente obvia) a un estallido de violencia de tal magnitud, planificacion y sesgo que desborda el cauce de la razon. Pero esos crimenes de lesa humanidad han sucedido; sujetos racionales los han planeado y ejecutado. No se puede por tanto derivar esos hechos a la irracionalidad. Seria una derrota, y quizas definitiva.

Al mismo tiempo, la memoria politica ha escrito su propia historia; un conjunto de habitos y practicas que aspirando a una positividad plena, como toda accion, construye sus propios limites y negatividades. No es un espacio puro, al margen de las contingencias de su tiempo y de los efectos de su accionar. La pretension de neutralidad veraz, justa y entendible por los objetivos que la memoria se propone, puede ser, paradojicamente, un escollo para su eficacia politica. 

La Argentina de las ultimas decadas ha respondido con memoria y sin olvido a la Argentina de la dictadura. Sin embargo, esta respuesta corre el riesgo de volverse un reflejo bien pensante. Y sin buscarlo, puede construir su propio olvido, un vacio donde sus premisas se debilitan. Violencias de la memoria piensa apelando a un origen de la memoria que se remonta a los griegos, de quienes podemos seguir aprendiendo. No homologa el exterminio nazi con los crimenes de la dictadura porque en esa indiferencia se pierde la politica diversa que uno y otro hecho imponen. Y no acepta la potestad de la buena conciencia porque en esa ingenuidad se evapora el poder del pensamiento, su capacidad de conmover el presente.

En este libro indispensable, de una inteligencia que a menudo asombra, Jorge Jinkis hace algo mas arduo, y si cabe, mas doloroso: sospecha que la memoria politica, aun en plenitud y en accion, corre el riesgo de resignar su dignidad. Y sostiene que este destino se vuelve posible no solo por los enemigos de la memoria, que siempre estan y estaran, sino tambien por los propios cultores si no hacen la historia de su practica ni actualizan los efectos de sus politicas. Violencias de la memoria, entonces, interpela a la memoria desde su celebracion, y lo hace para descubrir sus complejidades y amenazas, para extraer de su praxis un camino enriquecido que sepa responder a los peligros de una supervivencia inerte.  

 Jorge JinkisNacio en 1943, en Colonia Lapin, provincia de Buenos Aires. Desde 1966 se dedica a la practica del psicoanalisis. Participo, junto con amigos, en la creacion de las revistas Cuadernos Sigmund Freud; Cuadernos de Psicoanalisis; Sitio; Diatribas; Conjetural. Publico los libros Lo que el psicoanalisis nos ensena (1983), La accion analitica (1993) e Indagaciones (Edhasa, 2010).  Algunos de sus ensayos fueron publicados en Brasil, Mexico, Francia e Inglaterra.